Una semana a solas con el iPad Pro. Día 06. Conclusiones

Hemos llegado al final del experimento, aunque lo cierto es que no era tal pues salvo hecatombe, la decisión estaba tomada: ha llegado el momento de dar un gran salto adelante y adoptar el iPad como dispositivo de trabajo únicoo, al menos, principal. Llegamos al final en un día de descanso, sábado, bueno, descanso a medias. Los fines de semana no tengo tareas laborales, pero siempre aprovecho para hacer algún extra, adelantar algo de la semana próxima o dedicarlo a mi blog, como es este caso. Hoy es el día perfecto para hacer balance, reflexionar y llegar a algunas conclusiones aprovechando el estupendo finde de playa que estamos teniendo

Siete años después, el debate sigue

Han pasado más de siete años desde que Steve Jobs proclamase aquello de la era “post PC” (¡ojo! No post Mac), y la pregunta sobre si el iPad puede sustituir al ordenador como dispositivo de trabajo sigue abierta. Aunque la respuesta sigue siendo un “si, pero depende”, lo cierto es que hemos avanzado mucho y, sinceramente, creo que vamos por buen camino, más aún con todas las ventajas en materia de productividad que nos está trayendo iOS 11. Quien recuerde el iPad original, o el iPad 2, sabe perfectamente que ni de lejos por aquel entonces podríamos pasar toda una semana “casi” sin tocar un ordenador sin embargo a día de hoy, y en profesiones como la mía, cada vez te puedes mantener más apartado del ordenador y utilizar solo el iPad.

¿Que aún hay muchas cosas por pulir? Sí, rotundamente si, tanto del lado de Apple, especialmente en lo que a iOS como sistema operativo se refiere, como por parte de los desarrolladores de aplicaciones.

En nuestro penúltimo día de prueba (el último es mañana, pero si Dios descansó al séptimo día, también yo lo haré) no he hecho nada extraordinario, un par de posts extra y este artículo, así que no me voy a repetir en lo que ya sabéis por lo leído durante los últimos días. Mejor que eso, os voy a contar mis conclusiones.

Conclusiones

Para no enrollarme mucho ni andarme por las ramas, os enumeraré las principales conclusiones a las que he llegado tras una semana “a solas” con el iPad Pro:

  1. Aún es pronto para deshacernos cien por cien del ordenador sin embargo, en mi caso personal, sí que podría dar de lado al portátil manteniendo mi Mac Mini como equipo auxiliar “por si acaso” pues, recordemos, aún tengo que aprender a editar podcasts en iOS.
  2. Las dificultades que he podido encontrar son más a nivel de software que de hardware. El iPad, como tal, es un dispositivo superior sin embargo, iOS no acaba de estar cien por cien optimizado para trabajar, por lo que a veces podemos echar de menos un sistema operativo de escritorio. iOS 11, como ya he dicho, va a suponer el avance cualitativo que estábamos esperando (un sistema de gestión de archivos, la función “arrastrar y soltar”, un selector de aplicaciones mejorado, nuevo dock, mejor funcionamiento de la multitarea…) pero a partir de ahí, el camino continúa. Por otro lado, los desarrolladores también deben “ponerse las pilas” para que sus apps sean totalmente funcionales y fáciles de utilizar.
  3. Pero como nada en esta vida es totalmente blanco ni totalmente negro, el iPad Pro también se beneficia de disponer de un sistema operativo movil siempre más fluido que el de escritorio, y de una multitarea que permite la alternancia entre aplicaciones de forma mucho más rápida: pulsando las teclas Command + Tab en el Smart Keyboard, el cambio entre apps se ejecuta de forma instantánea, sin retrasos, sin tiempos de refresco de pantalla, al instante.
  4. En ocasiones, hay cosas contra las que no podemos luchar. Parte de mi trabajo lo debo realizar en la versión web de WordPress por cuestiones de configuración de seguridad de varios sitios en los que escribo. Esto es así en el iPad, pero también en cualquier otra tablet, en Mac, en PC o en la Surface.
  5. Aunque hasta ahora siempre es algo que se ha echado en falta y se ha reclamado a Apple, con iOS 11 ya tenemos un verdadero gestor de archivos similar al Finderdel Mac. Es decir, que ya tenemos un lugar específico en el que buscar todos nuestros archivos, tanto los almacenados en local como el la nube, lo cual combinado con la función “Drag & Drop” es una pasada. Así que otro de los obstáculos ha sido superado.
  6. La app Ulysses me permite redactar el texto, insertar imágenes, vídeos, links, resaltar palabras, establecer categorías, etiquetas sin embargo, si utilizas algún plugin en tu blog, por ejemplo, Yoast SEO, deberás completarlo en la versión web de WordPress. No es necesario acudir a un ordenador para ello, pero sería mejor poder hacerlo todo de una vez desde la app. Como dice, no supone freno alguno a la adopción del iPad como equipo de trabajo único.
  7. Con el iPad Pro de 12,9 pulgadas ¿pierdes portabilidad?Bueno, según como se mire. A pesar de ser muy ligero, delgado y fácil de llevar, la pantalla es la que es, y ya está, no hay más, el iPad Pro es más grande que el iPad pero aun así, es más ligero que un MacBook, por lo que esa pérdida de portabilidad en realidad no es tan absoluta pues puedes llevarlo a los mismos sitios a los que llevabas tú portatil aunque también es cierto que igual no es tan cómodo como el iPad de 9,7″ para tirarte a escribir sobre el cesped de un parque o leer mientras esperas el bus.
  8. Tal vez se pierda portabilidad (sigo teniendo mis dudas) pero sin duda alguna con el iPad Pro se gana en versatilidad pues tan pronto lo utilizas como un portátil respondiendo emails, redactando posts, que lo empleas para leer un libro en iBooks o tus artículos guardados en Pocket o el periódico en Safari, ver un capítulo de tu serie favorita en Netflix, para después usarlo como si de un cuaderno se tratase y tomar tus notas a mamo en GoodNotes o realizar tus bocetos, algo que mi ultra limitado talento artístico no me permite.

Así pues, el iPad Pro ya ha sustituido a mi ordenador como equipo de trabajo

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