Apple y el podcasting, ¿relación en la cuerda floja?

En 2005 Apple introdujo un nuevo software para la descarga digital de programas de audio, se trataba de los Podcasts, programas similares a los programas de radio pero que se hacían para su escucha bajo demanda en internet. Apple dio vida al podcasting, un espacio que aún domina. Hasta el día de hoy, cada vez son más los aficionados que graban y publican semana tras semana sus contenidos. Muchos, incluso se organizan de manera más profesional y los anunciantes comienzan a seguirlos. Pero a pesar del esencial papel jugado por Apple, y del momento de esplendor que está viviendo el podcasting, muchos son los que se preguntan hasta dónde llega el interés real de la compañía por este tipo de contenidos.

El Podcasting a debate

A finales del mes pasado Apple invitó a su sede central de Cupertino, California, a siete profesionales líderes del podcasting con el supuesto objetivo de atender sus reclamaciones y quejas en una “habitación llena de empleados”. En total, más de dos docenas de podcasters y empleados, un par de los cuales, no han dudado en hablar con The New York Times, eso sí, de manera anónima, pues lo primero fue firmar un acuerdo de confidencialidad.

Las quejas de los podcasters fueron variadas, destacando el testimonio de quienes afirman verse “relegados a cortejar a un sólo empleado de Apple para una mejor promoción”. ¡Inaudito! ¡Bochornoso! Pero no hay más que ver los tops en iTunes para dar un gran grado de credibilidad a tal testimonio.

Otra de las mayores preocupaciones planteadas por los podcasters versó acerca de las dificultades para monetizar sus contenidos, es decir, para ganar dinero, que necesitan más información sobre su audiencia y que estos problemas, “podrían abrir una oportunidad para un competidor”.

Tras esta reunión, Eddy Cue, uno de los vicepresidentes de Apple y supervisor de software y servicios de la compañía, mantuvo una reunión a puerta cerrada con los empleados de la compañía. Sobre lo que allí se habló, nadie sabe nada.

Durante años el podcasting ha estado creciendo sin embargo, 2014 supuso un punto de inflexión. Entonces, el programa “Serial” revisó en su primera temporada un caso de asesinato. El resultado: 110 millones de descargas, algo nunca visto.

Adnan Syed, condenado por asesinato en Baltimore, se convirtió en el tema del exitoso podcast Serial que tenía 110 millones de descargas | Carlos Barria / Reuters
Adnan Syed, condenado por asesinato en Baltimore, se convirtió en el tema del exitoso podcast Serial que tenía 110 millones de descargas | Carlos Barria / Reuters

Según el informe de Edison Research, el año pasado, 2015, 46 millones de estadounidenses escuchaban Podcasts cada mes, y se espera que en 2016 la cifra alcance los 57 millones.

A pesar de este crecimiento, para los medios digitales, y parece que también para Apple, el podcasting parece un producto propio de otra época. Cuando Steve Jobs presentó el software de podcast en 2005, la compañía aún se estaba recuperando impulsada por el éxito del iPod; para la llegada del iPhone aún restaban un par de años.

Once años más tarde, Apple es la compañía más valiosa del mundo y aún así, los Podcasts prácticamente no generan ingresos; la sección de podcast en iTunes prácticamente es igual a la presentada por Jobs, de hecho, compartir un podcast en redes sociales necesita de varios clics. ¡Inaudito!, de nuevo.

La promoción dentro de la propia plataforma iTunes continúa siendo uno de los únicos medios fiables para ganar una audiencia, y eso lo sabemos bien quienes apenas arrancamos en este mundo del podcasting con programas como “El Peor Podcast” .

La cuestión esencial es qué ocurrirá a partir de ahora. The New York Times plantea que Apple tiene al menos dos opciones obvias: “dar soporte a una industria que está superando rápidamente sus orígenes, o abandonar el podcasting, a riesgo de perder su reclamo por un medio que debe su nombre a la empresa”.

También entre los podcasters existen diferentes opiniones. Algunos consideran que la política de “manos libres” de Apple conserva cierto atractivo. Otros, como Andy Bowers, director de contenidos de la red de podcasts Slate’s Panoply, consideran que la compañía “podría haber avanzado en ciertos aspectos”, si bien reconoce que desde 2005 “ha proporcionado un campo de juego de notable nivel”.

“Tenemos más gente que nunca centrada en el podcasting, incluyendo ingenieros, editores y programadores. Los podcasts tienen un lugar especial con nosotros en Apple”, dijo Eddy Cue en un comunicado.

Eddy Cue
Eddy Cue

Los ingresos del podcasting aún son minúsculos dentro del sector de la tecnología y el entretenimiento, tan solo algunas pocas redes de podcasting y podcasters tienen millones en ingresos.

Apple no permite cobrar a los usuarios por descargar los programas, ni tampoco suscripciones de pago, algo que muchos podcasters desearían. Sí pueden vender anuncios, cuyos precios oscilan entre los 20 y los 100 dólares por cada mil oyentes, algo que generará millones de dólares para la industria este años, según afirma Matt Lieber, cofundador de Gimlet Media. Pero de nuevo en este caso topan con el sistema mantenido por la compañía de Cupertino en lo relativo a la medición de audiencias, muy “inconsistente”.

Los podcasters saben cuántas veces se descargan sus podcasts, por ejemplo, pero no saben cuántas personas los han escuchado en realidad, o hasta qué punto del episodio han estado escuchando.

Con datos como los recuentos de escuchas y la duración de éstas -similar a lo que Apple ofrece a los desarrolladores de aplicaciones- la industria podría crecer rápidamente, dijo la Sra. Delvac de “Call Your Girlfriend”.

Mientras que las descargas de música, películas y aplicaciones generan miles de millones de dólares en ingresos para Apple, los podcasts son gratuitos y parece resultar efectivo sólo para ayudan en la venta de dispositivos de la compañía.

Y es muy popular. El servicio de Apple ahora contiene más de 325.000 podcasts, y la compañía espera que los usuarios escuchen 10 mil millones de episodios en sus aplicaciones, tanto desde ordenadores como desde dispositivos móviles y en el Apple TV, a lo largo de este año.

“Apple construyó este pueblo hace 10 años”, dijo Lieber, y continuó: “Pero el pueblo tiene ahora la población de una ciudad, y cuando un pueblo se convierte en una ciudad, se necesita una nueva infraestructura”.

El enfoque conservador de Apple podría estar dando la oportunidad a la competencia, como ya ocurrió con iTunes, que popularizó la música online hasta que servicios como Spotify o Pandora crearon alternativas convincentes que le tomaron la delantera.

Google, por ejemplo, ya ha comenzado a ofrecer podcast en su servicio Play Music, de momento, sólo en Estados Unidos, pero con planes de expandirse al resto del planeta. Mientras, según RawVoice, compañía que realiza el seguimiento de Podcasts, la cuota de oyentes en Apple ha descendido en un año del 70 al 65%,.

También Spotify ha comenzado a desplegar un servicio de Podcast con grandes promesas para los podcasters como hosting, reproducción en streaming o amplia información sobre las escuchas.

Definitivamente, Apple tiene que escuchar a los podcasters, y parece que comienza a hacerlo. Se trata de un sector de la información y el entretenimiento en pleno auge, y deberá moverse rápido, al menos si desea mantener el trono.

FUENTE | The New York Times

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