Profesores que usan WhatsApp para insultar a alumnos, padres…[real]

Un grupo creado en WhatsApp e integrado por profesor@s de un colegio público de Madrid refleja los insultos y expresiones racistas con que éstos y éstas se refieren tanto a compañeros de trabajo como a padres, madres y alumnos: "niño guarro", "más tonta que un bocao en la polla", "esa zorra", "hijo putas" o "más vale una hostia a tiempo" son algunas de las perlas que ya investiga la Comunidad de Madrid.

Profesores que no deberían serlo

Hoy escribo este artículo cabreado, muy cabreado, o tal vez indignado; a veces tengo la sensación de que vivo en un permanente cabreo y eso me pasa por leer las noticias y enterarme de cosas como ésta, pero es que motivos no me faltan y si no me creéis, preparaos para lo que viene.

whatsapp profesores

Resulta que un grupillo de profesores y profesoras, evidentemente frustrados y sin vocación alguna, se ha dedicado a charlar en un grupo de WhatsApp insultándo a compañeros, alumnos, padres y madres del Colegio Tomé y Orgaz de Casarrubuelos (Madrid), el único colegio público de este municipio que apenas cuenta con 3400 vecinos, demostrando con ello que los estudios no dan la educación

La noticia ha trascendido después de que alguien aún no identificado, pero sí cansado de la situación y de esperar a que las autoridades actuaran, repartiese por los buzones de la localidad una carta de cinco folios con el extracto de este chat lo cual, por supuesto, ha despertado el cabreo e indignación de todos los vecinos. Sin embargo, la situación no era desconocida: denuncias por maltrato e insultos a alumnos, denuncias por acoso laboral… todas ellas previas a lo ahora hecho público son la prueba de ello.

La denuncia

A comienzos del mes de marzo, Iñaki López, ya ex profesor de este colegio y que ya había denunciado tanto a su directora Nieves Cobos como a otros compañeros por acoso laboral, interpuso una denuncia acompañada del extracto completo de este chat al que me refiero, ante la Inspección Educativa de la Comunidad de Madrid, quien aún espera el asesoramiento legal sobre si puede o no puede investigar en una conversación de esta naturaleza. También el alcalde y concejal de educación de Casarrubuelos ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil.

Así hablan estos profesores

Fue la propia directora del centro Nieves Cobos la que abrió este grupo en WhatsApp al que se sumaron hasta 20 profesores si bien, sólo la mitad de ellos ha participado en esta serie de vergonzosas declaraciones.

En este chat, una profesora afirma que “ningún moro es bueno” a la que otra responde diciendo que los marroquíes son unos "hijo putas" (en la localidad apenas viven una veintena de marroquíes). No se escapan de sus insultos y vejaciones ni alumnos, ni padres, ni madres ni, por supuesto, compañeros y compañeras de trabajo. Una maestra se refiere a un alumno como "el niño guarro que está siempre castigado en el recreo" y otra, dice de una de sus compañeras de trabajo que “es tonta… más que un bocao en la polla”.

Además, esta joyitas de nuestro sistema educativo también tienen el gran secreto para mejorar la educación de los niños: “más vale una hostia a tiempo que cien lecciones de pedagogía”, dice una de las maestras.

Como antes he adelantado, este colegio o, más bien, algunos de sus docentes, ya gozan de un "bonito" historial; hubo al menos una madre que puso una denuncia por malos tratos hacia su hijo contra una de las profesoras la cual, se refiere a la citada madre como “la zorra”, además de tratar de justificar su "cariñoso" apelativo sembrando la duda sobre su comportamiento indicando que el propio alcalde del pueblo tien "grabaciones de ella con los hijos que flipas", algo que éste ya ha negado.

Iñaki López, al que antes también he mencionado, abandonó el centro tras denunciar a la directora y a algunos de sus compañeros por acoso laboral. Parece que aquí está la prueba cuando una maestra dice en la conversación: “¡Dejádmela como al Iñaki y me la cargo en un trimestre!”.


Como he dicho al principio, y lo mantengo, esto demuestra una absoluta falta de vocación (la falta de educación y respeto ya la doy por demostrada) por parte de determinados docentes que estarían mucho mejor recogiendo fresas en Cádiz ahora que llega la temporada. Por desgracia son bastantes los docentes sin vocación, a ver quien se atreve a afirmar que no conoce, al menos, un caso, pero yo me pregunto algo muy simple: si no te gustaba ser profesor, ¿por qué no estudiaste otra cosa en lugar de estar jodiendo al personal con tus frustraciones? Perdón, pero es que si no lo digo en lenguaje barriobajero es probable que estas eminencias de la educación no me entiendan.

FUENTE: El País

7 thoughts on “Profesores que usan WhatsApp para insultar a alumnos, padres…[real]”

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. A pesar de tú cabreo, me parece lamentable la forma injusta de la que tratas a "todo" el colectivo de profersores. La generalización  "Por desgracia son bastantes los docentes sin vocación…"  es totalmente injusta.

    Tú en este artículo esta haciendo lo mismo que denuncias, "insultar" a todo un colectivo, aunque para ello no hayas utilizado palabras mal sonantes, como si hicierón los profesores.

    En ningún punto de tu artículo haces mención a los "muchos" docentes que hacen su trabajo muy dignamente, algunas veces en situaciones que dejar mucho que desear.

    Creo que es un error la generalización que tu haces, aunque tienes todo el derecho a poder hacerla.

    1. Hola Roberto. Tras leer tu comentario he vuelto a leer mi artículo y he vuelto a leer tu comentario y, sintiéndolo mucho, sólo veo dos posibilidades:

      1. No has leido el artículo.

      2. Lo has leido y no has entendido absolutamente nada.

      En ningún momento se generaliza en absoluto; todas y cada una de las expresiones utilizadas acotan los hechos a un determinado grupo de profesores de un determinado colegio de Madrid. Incluso el título hace referencia única y exclusivamente a este grupo de profesores que insultaban en un grupo de WhatsApp (sólo los que lo hacían por que no todos los miembros del grupo lo hacían). El relativo “que” que aperece en el título delimita la acción sólo a unos profesores muy concretos.

      A lo largo de todo mi artículo utilizo todoas y cada de una de las siguientes expresiones, por este mismo orden, para referirme a estos profesores, repito, sólo a estos profesores: “un grupo” (no todos), “por profesores de un colegio” (no por los profesores), “un grupillo de profesores y profesoras” (no todos), “así hablan estos profesores” (“estos”, no todos), “sólo la mitad de ellos ha participado en esta serie de vergonzosas declaraciones” (no todos), “una profesora”, “otra responde”, “una maestra”, “y otra, dice”, “estas joyitas” (solo estas, no todos), “dice una de las maestras” (no todos), “este colegio o, mas bien, algunos de sus docentes” (no todos), “una de las profesoras” (no todos), “tras denunciar a la directora y a algunos de sus compañeros” (no a todos), “falta de vocación…por parte de detrminados docentes” (no todos), “son bastantes los docentes sin vocación” (no todos, ni la mayoría, ni un número determinado, simplemente bastantes).

      Queda demostrado por tanto que no hago absolutamente ninguna generalización pues, de hecho, las palabras estaban muy medidas antes de publicar este artículo. ¿Me acusas de tratar de forma injusta a “todo” el colectivo de profesores? ¿En qué momento se habla en este artículo de todo el colectivo de profesores? Este artículo trata únicamente de un grupo muy concreto de unos 10 profesores, y no hablo de los “muchos” docentes que hacen bien su trabajo, y ahora sí que generalizo porque son la inmensa mayoría, simplemente porque ese no es el objeto de este artículo. Cuando escriba un artículo sobre los profesores que hacen bien su trabajo, ellos serán los protagonistas.

      Insisto, no hay absolutamente ninguna generalización, no entiendo donde la ves ni entiendo cómo has podido entender eso cuando siempre, siempre, hago mención a unos profesores muy concretos, ni tan siquiera generalizo al hablar de ese colegio pues digo “algunos de sus docentes”.  Te invito a releer y recapacitar sobre tus acusaciones y si lo deseas a dejarlo aquí reflejado, tal y como queda reflejado tu anterior comentario. Eres libre de hacero, o de no hacerlo, pero antes de acusar a nadie de esa forma en que tú lo has hecho, es mejor leer dos veces, tres, cuatro, o las que sean necesarias para no realizar acusaciones falsas e injustas como las que tú has vertido sobre mí.

      Un saludo y, en cualquier caso, muchas gracias por visitar mi blog.

      1. Siento haberte mal interpretado, pero algunas frases dependiendo la entonación pueden decir una cosa u otra. Al parecer me he equivocado contigo.

        Un saludo.

        PD: Seguiría quitando lo de "son bastantes" o la otra opción, utilizar por lo menos una frase en tu articulo, para mencionar al otro tipo de docentes. 

  3. Yo también me siento asqueada que un puñado de… (¿Cómo los llamo?, "compañeros" no es justo para el resto de maestros) un puñado de individuos manchen el buen nombre que los maestros tratamos de levantar cada día con nuestro trabajo. Soy interina y luchando cada año para acceder a una plaza. Y veo que esta "canalla" ha pasado el corte y ha conseguido una plaza. Me revuelve el estómago que el sistema de selección se base en los más empollones, los que más legislación saben, los que se tienen aprendido el texto de la academia de turno… y no se fije ningún parámetro para asegurarse la buena educación, empatía, imparcialidad, vocación o espíritu de equipo de los candidatos. y así nos va, con unos maestros que, como bien decís, más vale que estuvieran recogiendo fresas. Y probablemente eso también lo harían mal y a regañadientes.

    A la vez me siento contenta de mi equipo del cole, donde todos trabajamos a por lo que importa, los niños. Tanto cuenta el conserje, como las cuidadoras del comedor como el dire. Somos un equipo con ilusión en un colegio donde la población inmigrante supera el 60%. Pero en vez de dividir, sumamos. 

     

Responder a Roberto Cancelar respuesta