Dictadores y dictaduras en el mundo actual (III): Corea del Norte

Norcoreanos presentan sus respetos a gigantescas estatuas de Kim Il-sung y Kim Jong-il
Fiesta militar en Corea del Norte
Fiesta militar en Corea del Norte

Tras algunas semanas interrumpidos por la actualidad de otros acontecimientos de importancia como la elecciones europeas o la abdicación del Rey de España entre otro, retomamos esta serie de artículos con el caso de Corea del Norte.

Tal vez Corea del Norte con su triple dictadura totalitaria y sucesiva ya transformada en una suerte de monarquía medieval despótica regida por el derecho de sangre (quizás único derecho respetado en aquel país) sea el caso más hermético y que a la vez despierta más interés dadas las enormes, continuas y, en muchos casos, ridículas contradicciones que presenta: nadie tiene coche pero existen kilómetros de autopistas totalmente vacias pero diariamente limpiadas por fieles “voluntarios” de la causa del Gran Líder; internet está prohibido, el hambre es una constante pero el gobierno no duda en sacar su propio smartphone, tablet y un sistema operativo cuya interfaz es una réplica del desarrollado por Apple para sus Macs, uno de los mayores exponentes de su mayor y perpetuo archienemigo, Estados Unidos. Estos son sólo algunos aspectos que definen un país sometido durante décadas a los caprichos de una Dictadura Hereditaria y Totalitaria hasta el extremo regida por la mano dura y firme de tres generaciones de “adorados líderes” (abuelo, hijo y ahora nieto) con un único objetivo final: el sometimiento absoluto de la población en todos los aspectos de la vida para así poder cumplir con sus “caprichosos caprichos”.

Corea del Norte: “Amarás al líder sobre todas las cosas”

Aunque ésto no es un artículo histórico en sí mismo, resulta conveniente ponernos en situación. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y la rendición japonesa, Japón abandona la ocupación de Corea y las dos superpotencias del momento, URSS y Estados Unidos, irrumpen queriendo imponen su influencia. Así, el 15 de agosto de 1948 los estadounidenses crearon la República de Corea en el sur y en respuesta, los rusos reconocieron el 9 de septiembre la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte), con un gobierno encabezado por Kim Il-sung (abuelo del actual líder), un veterano guerrillero que desde 1932 había luchado contra la ocupación japonesa y considerado por aquel entonces uno de los líderes guerrilleros coreanos más populares y peligrosos. Así, el paralelo 38 se convertía en la frontera de dos nuevos países surgidos del enfrentamiento ideológico de terceros y representando dos modelos sociales, económicos, culturales, ideológicos… antagónicos e irreconciliables: por un lado el modelo occidental capitalista encarnado por Estados Unidos en Corea del Sur; por otro lado el modelo comunista representado por la ya desaparecida U.R.S.S. en Corea del Norte

Norcoreanos presentan sus respetos a gigantescas estatuas de Kim Il-sung y Kim Jong-il
Norcoreanos presentan sus respetos a gigantescas estatuas de Kim Il-sung y Kim Jong-il

Hoy, Corea del Norte es dirigida de la forma más despótica imaginable por Kim Jong-un, nieto del mencionado Kim Il-sung. Continúa la misma política (si es que a eso se le puede llamar política) que emprendieron su abuelo y su padre. Obsesionado con el culto a su persona, con dominar al pueblo a base de miedo y hambre y con demostrar al mundo su enorme y no del todo conocido potencial nuclear, cuenta sin embargo con una ventaja: el apoyo de China y Rusia a la vez que el elevado grado de pasividad de los organismos internacionales. De no ser así, es probable que Estados Unidos, con o sin apoyo, ya hubiese tomado cartas en el asunto a pesar de que Corea del Norte no sea una potencia petrolífera.

Kim Jong-un
Kim Jong-un

Como decía, Kim Jong-un impone sus caprichos en toda Corea del Norte. Una de sus últimas y más que ridículas medidas ha sido obligar por ley a todos los estudiantes universitarios a llevar su mismo corte de pelo. Otras de las medidas aparentemente “inofensivas” pero que sin lugar a dudas contribuyen a fortalecer esa “adoración por el líder” son los gigantescos carteles y murales en calles y edificios, las ofrendas de flores oficialmente “no obligatorias” a la estatua del Gran Líder, así como un museo dónde el objetivo final es ensalzar su figura y éxitos, aunque las noticias de prensa en él contenidas sean una burda manipulación construida en base a hechos inventados.

Internet está prohibido en Corea del Norte, sólo reservado a la clase dirigente y no conectado al mundo, si no que se trata de una especie de red propia o intranet. Los pocos medios de comunicación existentes están dirigidos por el gobierno. Sus ciudadanos se desplazan en bicicleta (los que pueden permitírsela) y aunque prácticamente no existen automóviles, sí que hay una amplio despliegue de carreteras y autopistas, como nuevas, vacías, barridas a diario por “voluntarios” y estratégicamente preparadas para lo que realmente son: vías para el desplazamiento de vehículos militares en caso de enfrentamiento bélico.

Los pocos extranjeros que logran entrar a Corea del Norte, al margen de los miembros de la ONU, además de tener absolutamente prohibido entrar con teléfonos, tablets, cámaras de fotos, ordenadores o cualquier artilugio parecido, permanecen en todo momento aislados del resto de la población y bajo una férrea vigilancia por parte de funcionarios del Estado.

En Corea del Norte los Derechos Humanos más fundamentales son continuamente violados y despreciados. Según Amnistía Internacional, la detención arbitraria, la tortura, la pena de muerte, los desplazamientos forzosos de población, los trabajos forzados en campos de concentración…son moneda corriente. Ni tan siquiera derechos como el de reunión, expresión o libre circulación son respetados. El fantástico reportaje periodístico realizado por Jon Sistiaga pone en evidencia lo que es Corea del Norte:

Pero en este afán por controlar todos los resortes de la vida en Corea del Norte y por mantenerse en el poder a cualquier precio siempre se puede ir más allá. De ahí que Kim Jong-un haya emprendido prácticas de las más crueles y atroces que se pueda imaginar. Tal y como expuse en el artículo Realidad o leyenda: las supuestas atrocidades de Kim Jong-un publicado en la revista digital ActuallyNotes, “su nivel de dureza y crueldad es tal que la propia ONU y la Corte Penal Internacional instan a que se investiguen los crímenes cometidos por el régimen totalitario de Corea del Norte, al que abiertamente equiparan con el nazismo, calificados como crímenes contra la humanidad, muchos de ellos documentados de forma precisa y exhaustiva como son “exterminio, asesinato, esclavitud, desaparición forzosa, ejecuciones sumarias, torturas, violencia sexual, abortos forzosos, privación de alimento, desplazamiento forzoso de poblaciones y persecución por motivos políticos, religiosos, racionales o de género“.

Campos de prisioneros políticos en Corea del Norte
Campos de prisioneros políticos en Corea del Norte

Una vez instalado en el poder, “Kim Jong-un acusó de traición a su tío al que mandó ejecutar y, aunque el método “oficial” de ejecución en Corea del Norte es el fusilamiento, parece que Jang fue entregado a una jauría de más de un centenar de perros hambrientos que le habrían devorado vivo. Pero el “líder” no se detendría ahí. Con mano firme ordenó ejecutar a toda la familia de Jang, niños incluidos. En total unas 200 ejecuciones”.   También su ex-novia fue ejecutada, acusada de grabar u vender pornografía, al igual que nueve músicos, para evitar que saliera a la luz la vertiente artística de su actual esposa. En su política de “purgas” tampoco se libraron “otros 11 altos funcionarios del régimen norcoreano. Entre ellos, el viceministro de Seguridad Pública O Sang-hon que habría sido quemado vivo con un lanzallamas junto a su hermana y el marido de ésta, el embajador en Cuba, todos acusados de traición por haber ayudado al tío de Kim Jong-un”

Todo ésto no son si no algunos ejemplos de la situación que se vive en Corea del Norte desde hace casi 66 años y que podéis ampliar con el reportaje que os he dejado más arriba o con este otro producido por la BBC, Corea del Norte, acceso al terror  otra maravilla de documental que os dejará asombrados:

Y aquí todo un recorrido por su capital Pyongyang y otros escenarios realizado, al parecer, con una cámara oculta:

Por último, además de consultar páginas como la de Amnistía Internacional más arriba citada, os recomiendo la novela gráfica Pyongyang de Guy Delisle dónde, en tono satírico e irónico pone en evidencia todo lo visto hasta ahora.

Espero que os haya gustado esta aproximación a la situación norcoreana actual. Pronto, un nuevo ejemplo de “Dictadores y dictaduras en el mundo actual”

 

4 thoughts on “Dictadores y dictaduras en el mundo actual (III): Corea del Norte”

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